Inicio Coatzacoalcos UNAM medirá calidad del aire de Coatza, Nanchital e Ixhuatlán del Sureste

UNAM medirá calidad del aire de Coatza, Nanchital e Ixhuatlán del Sureste

Investigadores de la UNAM preparan instalación de equipos para medir calidad del aire en Coatzacoalcos y toda la zona industrial

 

Enrique Burgos 

 

Un grupo de Investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) iniciarán un estudio para determinar con precisión los tipos de contaminantes tóxicos presentes en la atmósfera del sur de Veracruz, principalmente en Villa Allende, Coatzacoalcos, Nanchital, Mundo Nuevo, Ixhuatlán del Sureste y El Chapo.

 

Omar Amador Muñoz, quien forma parte del equipo, detalló que el objetivo es identificar los compuestos a los que está expuesta la población y conocer la calidad del aire que se respira.

 

Precisó que se van a instalar instrumentos de monitoreo en ocho puntos estratégicos del norte del Istmo, incluyendo la zona de Villa Allende, punto donde se aplicarán las mediciones principales.

 

“Queremos saber qué tipo de contaminante atmosférico está respirando la gente. Con los equipos instalados y una campaña de muestreo de algunos meses, podremos tener un panorama claro del tipo y cantidad de contaminantes presentes”, comentó.

Agregó que el proyecto contempla un periodo de observación que se extenderá hasta marzo del próximo año, durante el cual se recopilarán datos que permitirán establecer los niveles de exposición de la población a sustancias tóxicas.

 

Recordó que en 2023 se llevó a cabo un estudio preliminar en la zona, en el que se detectaron compuestos como benceno, tolueno y xileno, todos considerados altamente tóxicos, y algunos con efectos cancerígenos.

El especialista subrayó que estos resultados permitirán que las autoridades municipales y estatales tomen decisiones informadas sobre medidas de prevención y control de la contaminación atmosférica en la región. Además, aclaró que no buscan que las empresas cierren, solo tener datos precisos para aplicar medidas.

 

 

“Ese fue un estudio piloto que nos permitió darnos una idea de la situación. Ahora buscamos hacer un trabajo formal y más completo, siempre y cuando se cuente con el apoyo de fondos federales a través del CENCITY, antes conocido como CONACYT”, finalizó.